Experiencia
El primer piano Yamaha se elaboró en Japón enteramente a mano, hace más de 100 años, bajo la dirección de Torakusu Yamaha, fundador de la empresa. Este importante logro resultó muy oportuno, pues coincidió con el periodo de la historia de Japón en el que el país se abría a las infl uencias occidentales y al intercambio cultural. Esto supuso una oportunidad única para Torakusu, que supo sumar lo mejor de Oriente y Occidente en la elaboración de pianos.
Torakusu Yamaha tuvo claro desde el principio que necesitaría contar con los socios adecuados si deseaba difundir sus ideas y la creación de un ins- trumento ideal por todo el mundo. Poco a poco, país a país, fue creando una red de proveedores, muchos de los cuales ya eran grandes fabricantes de pianos por derecho propio. Sus destrezas y experiencia garantizaba que comprenderían y, más importante, serían capaces de cumplir, los requisitos y la filosofía demandados por los estándares de calidad de Yamaha.
Desde entonces, el aprecio mutuo y la gran confianza entre las genera- ciones de proveedores han ido en aumento. Este compartido saber hacer y el intercambio constante de ideas y experiencias a todos los niveles, beneficia a todos: a la firma Yamaha, a sus distribuidores, al arte de crear pianos y por supuesto, a los músicos que tocan los instrumentos, a su público y en última instancia, a la propia música.
